Acostada en la cama intentando dormir, abrí la ventana inconscientemente ya ahora tenía vecinos y mi ventana no tenía cortinas. Hacía mucha calor, era de los veranos más calurosos que recordaba en Boulder. Caí en un sueño profundo.
Mientras, en la casa de al lado, el despertador de Will sonó haciendo que este se despertara con una maraña de pelos. Se levantó de mala gana y desperezándose mientras asomó la cabeza por la ventana para que le diera el aire, y allí la vio. Tendida en la cama, con unos cuantos rizos cayéndole en la cara graciosamente. Sabía que había algo en ella... diferente y tenía que averiguar lo que era.
- Carrie, ¡levanta marmota! - gritó desde su ventana pasándose una mano con cuidado sobre la cabeza despeinando aún más su melena con reflejos dorados.
El gritó me despertó desconcertada. No sabía de donde provenía y desconcertada miré hacia todos lados cuando de pronto lo vi riéndose desde su ventana con una sonrisa capaz de iluminar los rincones más oscuros. Carrie no sabía que tenía ese chico que llamara tanto su atención. Nunca antes había sentido nada parecido, era una mezcla de curiosidad, atracción, celos y nervios. Su madre mil veces antes le había descrito lo que sintió al ver a su padre por primera vez, pero el amor que la madre de Carrie describió como felicidad, estaba muy lejos de lo que Carrie parecía sentir por Will.
- ¿Estás loco? Estaba teniendo un sueño maravilloso - dije con un tono de decepción.
- Seguro que soñabas conmigo, no me sorprendería, se que soy extremadamente guapo - dijo con una sonrisa vacilante.
- Claro, te conozco tanto que sí, soñaba contigo - dije intentando que mi voz sonara lo más neutral posible - serás...
- Lo sé, genial. Bonito pijama. . .
Will miraba a Carrie con los ojos iluminados cuando Carrie bajó la vista y como un auto reflejo cogió la sábana y se tapó. Ruborizada alzó la cara para ver la de Will, que seguía apoyado en el marco de la ventana con una sonrisa vacilante.
- Gracias, aunque creó que se acabaron las vistas - pues Carrie llevaba tan solo una camiseta blanca de tirantes, ni siquiera llevaba pantalon - ¿Que pena verdad?
- Sinceramente, preferiría no tener esta conversación - y se giró ruborizado sin que apenas Carrie darse cuenta.
Carrie vio como Will desaparecía por la puerta de su habitación. Desconcertada por lo que acababa de suceder removió la cabeza, se apartó delicadamente los rizos que le caían sobre los ojos y miró el despertador que descansaba sobre la mesita. Oyó ruidos bajó las escaleras, supuso que ya era hora de levantarse.
Todas las mañanas James se levantava temprano para recoger el periodico y sentarse en su sillón a leerlo mientras el olor a café le abrumaba y le daba una sensación menos solitaria. Después de la muerte de su esposa, pasó tiempo hasta que James pareció ser el mismo. Aunque nunca lo fue. Carrie se recordaba envuelta en los brazos de su padre, mientras este le decía que nunca les pasaría nada. Después de la muerte de su madre, Carrie le odió por mentirle, en el fondo sabía que James no tenía la culpa aunque no encontró a nada mejor a lo que echarle la culpa, estaba destrozada, totalmente muerta por dentro. Después de aquella noche en la que Carrie oyó la devastadora noticia, nunca volvió a llamar a James papá.
Se vistió con una camiseta azul oscuro de manga corta y uns shorts demasiado rotos que su padre odiaba. Bajó las escaleras de dos en dos, era una vieja costumbre que le quedaba de cuando era pequeña. Seguía llevando el pelo como un león, con rizos disparados hacía todos los lados cuando apareció en la cocina observando a su hermano sentado en la mesa esperando el desayuno.
- Hola tontorrón - le dije alborotándole el pelo que cuidadosamente se había peinado - ¿Que hay para desayunar?
- Buenos días leona, tenemos esas tortitas que mamá hacía con caramelo.
Carrie alzó la vista en busca de James mientras este se acercaba con dos platos llenos de tortitas realmente apetecibles. Cuando James se las dejó delante de ella solo un gracias salió por su boca. Cuando terminó de desayunar su padre anunció que alguno de los dos debía sacar la basura mientras estos se miraban complices sabiendo que como siempre, iba a volver a perder contra piedra, papel o tijera, así que ni siquiera lo intentó. Se levantó, cogió la basura y atravesó el jardín hasta llegar al cubo. Mientras volvía observando las flores que crecían entre la hierba una voz familiar ya para ella la saludó.
- Hola Will.
- Siento lo de esta mañana, pero es que estabas increíblemente graciosa durmiendo.
- Ya ya, no deberías espiar ¿sabes?
- Ejem - carraspeó - no soy yo quien se deja la ventana de par en par con un pijama tan extremadamente sexy.
¿Enserio Will la acaba de llamar sexy? Tal vez solo fuera una forma de sacarla de quicio. Así que se dio la vuelta dispuesta a llegar a casa cuando una mano cálida le tiró del brazo.
- Esta bien, lo siento, aunque no lo hice adrede. He visto la bicicleta que tienes en el porche. ¿Te apetece dar un paseo?
Carrie se lo pensó sabiendo que no había nada que pensar.
- Entenderé tu expresión como un sí. Dejo que cojas todo lo que necesites, te espero aquí.
Entró en casa, cogió su mochila más bien destrozada y salió al jardín donde él la esperaba sentado en la hierba con una sonrisa igual de iluminadora que el sol.
Te comento tan sólo para informarte de que no, no lo he leído, pero lo leeré. Desde que he visto que habías empezado con este proyecto para el que me consultaste, la verdad es que no veo el momento de empezar. Ahora mismo estoy de "ruta" por los blogs, devolviendo todos los comentarios que se me han quedado retrasados (que son bastantes), pero espero que cuando termine me acuerde de volver aquí y empezar a leer esto que seguro que me encanta. Lo has escrito tú, así que no hay que decir nada más.
ResponderEliminarAunque puede también que me espere a que haya más capítulos, porque acostumbro a leer mucho de golpe, y sólo dos capítulos la primera vez igual me sabe a poco, y tenga además que esperar para seguir leyendo. El caso es que te leeré con mucho placer en cuanto pueda <3
Hola guapa, bonito espacio el tuyo, un placer.
ResponderEliminarque tengas una buena semana.
recibe un saludo.